La hipnoterapia te dará motivación, aprovecha plenamente sus ventajas y sigue los indicadores siguientes. Toma el Control de Tu Mente. Con comidas basura disponibles tan fácilmente en las tiendas, es muy fácil tomar más calorías de las que necesitamos. Cuando la comida era escasa nosotros utilizábamos más energía física para conseguir la comida, lo cual provocaba un mecanismo de supervivencia para evitar el hambre. Teniendo menos comida dentro de nosotros, el metabolismo del cuerpo se ralentiza para ahorrar energía; esto significa que se quema menos grasa. Como nuestros cuerpos perciben la dieta como una forma de hambruna, debemos prestar atención a nuestra mente para que nos ayude a engañar este mecanismo de supervivencia. Para estar más delgado. Decide ¿Vas a perder peso o te quedarás como estás? El primer paso es tomar conscientemente la decisión de perder peso. El segundo paso es aferrarse a ella. Si cometes un desliz y obtienes satisfacción ocasional, no te preocupes, no lo sientas como un fracaso y desde luego no te sientas culpable. Eres un ser humano normal y sano, no eres infalible; así que recuerda, una recaída no es lo mismo que un fracaso. Márcate Metas Realistas. No te propongas perder peso demasiado rápidamente. Un peso saludable depende de un modo de vida saludable. Respeta las Calorías. 3500 calorías suponen 400 gramos de grasa. Aunque no necesitas contar las calorías de todo lo que comes, ser consciente de qué comidas contienen más calorías te puede ayudar a evitarlas. Reconsidera tu forma de alimentarte. Si estás acostumbrado a picotear entre comidas o a comer tarde por la noche, organiza tu día de un modo diferente. Un adulto sano debería fácilmente ser capaz de aguantar al menos tres horas entre comidas. Escribe un diario de comida y descubre tus momentos débiles. Evita las Dietas de Moda. Más del 90% de la gente que sigue las dietas de moda vuelve a coger peso (y a menudo más) cuando dejan de hacer dieta. Usa tu apoyo. Doy a las personas que están a dieta un CD de apoyo. Usa este disco regularmente para mantener alta tu motivación. Haz del Ejercicio una Parte de Tu Vida. Un paseo rápido de diez minutos cada día reducirá la tensión y te ayudará a estar más en forma, también, aunque parezca mentira, te hará sentir menos hambriento. Olvídate del ejercicio agotador y vigoroso (a menos que realmente te guste), cualquier tipo de movimiento sólo puede hacerte bien. Encuentra tiempo para hacer cosas que te gusten, como montar en bici, bailar, andar, nadar. Desarrolla Amor por el Agua. Un vaso de agua fría antes de cada comida encogerá ligeramente tu estómago, haciéndote sentir menos hambre, el agua te ayudará a limpiar tu cuerpo de toxinas y a limpiar tu piel. Recompénsate. Desarrollar una aproximación más saludable a tus pautas de alimentación se merece una recompensa, así que mímate, hazte un masaje de aromaterapia o compra algo nuevo para vestir tu nuevo cuerpo. Lo que más te atraiga. Y utilízalo como una base para recordarte que tú te lo mereces, porque eres una persona muy especial.